Mujeres peligrosas (test)

Nos estafaron. Nos dijeron que siguiéramos las reglas y que seríamos fuertes y libres. Que nos empoderáramos. Que lo podíamos tener todo: una carrera, una familia, un trabajo, libertad y felicidad. 

Que éramos libres y que podíamos tener sexo como los hombres. 

Que éramos iguales que ellos. 

Vimos a nuestras madres criarnos mientras trabajaban 9 horas y luego volvían a casa a seguir trabajando. Cocinando, fregando, limpiando, criando hijos, con la rabia contenida en el cuerpo. 

Exhaustas. 

Nunca se quejaron porque así son las mujeres fuertes e independientes.    

Crecimos con esos modelos y seguimos su ejemplo.

Y aquí estamos. 

A punto de ebullición.

Pero ya no podemos contener más la ira en el cuerpo. 

Listas para explotar. 

BOOOOOOOOOM

¡Qué gusto!

Ahora podemos recoger los pedazos, pero solo los que nos convengan. 

Rearmarnos. Darnos forma. Elegirnos. Sentirnos. Amarnos.

¿Mujer, tú cómo te vas a reparir?

Yo adoro explotar y reparirme. Juntar pedazos. Crear una mujer nueva.

En mis pedazos he elegido:

Caos, suavidad, deseo, destrucción, creación, calma, paz, descanso, alegría, baile, movimiento, sensualidad, esencia femenina, fuego, música, arte, coraje, expresión, libertad, deseo, fuego, deseo. 

He elegido mi forma y soy una mujer gigante que lleva las montañas de caderas.